"La retina
-esa membrana interior del ojo que recibe las impresiones luminosas- debe su
nombre precisamente a su forma: por el tejido de fibras reticuladas que la constituyen
se trata de una verdadera red. Red, retícula, retina...¡con qué
exactitud se ajustan estos vocablos a la obra de Vicente Rojo! Sostenida siempre
sobre la trama de una retícula, esta pintura suscita -al contacto con
la retina- una compleja red de asociaciones en la mente de cada espectador."
Alberto Blanco, 1993
"Por su
ascetismo, por su lenta y paciente manera de "construir" el espacio
plástico desde unos radicales principios de organización y estructuración
de la forma, la pintura de Vicente Rojo pertenece a la tradición de los
grandes pintores ascéticos de nuestro siglo, desde Mondrian a Morandi.
La contribución de Rojo a esa "estela" -digámoslo con
una palabra cara al pintor- es la particular y específica de su propio
paisaje mental y geográfico. Ni de un paisaje ni de otro en términos
absolutos, sino de la precisa conjunción de ambos en el espíritu
creador, brota la paciente constructividad de estos lienzos, la rigurosa meditación
de Vicente Rojo."
Andrés Sánchez Robayna, 1990
"Hay un
proceso exterior, cuyo origen es irracional e instintivo, que conduce a y se
resuelve finalmente en la obra, en lo que cada cuadro es en y por sí
mismo. En los de Vicente Rojo, quizás precisamente porque el artista
gusta de trabajar mediante esas agrupaciones de formas a las que podría
otorgárseles una naturaleza temática unitaria, este proceso tiende
a lograr por medio de la extrema elaboración de los elementos que constituyen
el cuadro que cada una de las obras, sin salirse de la "serie", tenga
un absoluto valor individual. Pero entonces advertimos que Vicente Rojo realiza
"series" porque llega, a través de diferentes estímulos,
a un tema único cuyo valor emotivo sólo existe para él
mismo y es totalmente arbitrario, pero debe hacerse exterior y comunicable,
sensible en un sentido general, gracias a esa intensificación de los
valores de la pintura en sí misma que la relación particular del
artista con su tema, el impacto emocional que despierta en él, le permiten
utilizar los medios de su oficio para alcanzar un grado máximo de intensificación
mediante el cual, al convertirse en pintura, un sentimiento puramente interior
y por tanto incomunicable dentro de los términos de cualquier código
general de significados comunes, se hace exterior y comunicable porque se ha
convertido en el lenguaje de la pintura."
Juan García Ponce, 1981
|
Webmaster: Olivier Reynaud . . . . . . . |