Inauguraciones
Openings
Exposiciones
Exhibitions
Galerías
Galleries
Artistas
Artists
Obra Robada
Stolen Art
Art # od015, "100 días"
Por: Olivier Debroise
Periódico: ReformaFecha: 8 de marzo 2001
by courtesy of http://www.latinartcritic.com , cortesía de http://www.latinartcritic.com

100 largos días duró la reestructuración (aún incompleta, además) del INBA. Como ya lo apuntó Teresa del Conde hace unas cuantas semanas, este retraso causó muchos estragos, tanto dentro de las instituciones como afuera. Adentro, porque numerosos proyectos en curso, algunos diseñados en la pasada administración y otros pocos, armados a partir de diciembre, han sido postergados, si no cancelados, a pesar de la desesperación de los organizadores que se quedaron 100 días con los brazos cruzados detrás del escritorio, renuncia en la mano, sin poder concretar siquiera un proyecto personal de vida (buscar otra chamba mientras haya tiempo). 100 días más tarde, todo queda por hacerŠ Y afuera, porque esta larga transición puso en la mesa de debate la viabilidad del proyecto cultural de estado y sus estructuras.

Las nociones de cambio, transparencia, democracia y antielitismo, manejadas por la presidencia del Conaculta y, de alguna manera, avaladas por la dirección del INBA, sembraron esperanzas en la comunidad de artistas plásticos, curadores, galeristas, periodistas culturales, espectadores y lectores, incluyendo muchos que no votaron por el cambio. Pero nada de esto sucedió, las promesas se quedaron en el aire. Los espacios de dialogo se fueron cerrando y se estableció una enrarecida atmósfera de paranoia. Incapaces de levantar ese nuevo proyecto, de definir un rumbo claro, de demarcarse ideológicamente de la pasada administración, las nuevas autoridades optaron por una política de la avestruz, que sólo favoreció el crecimiento de rumores. Las tan ponderadas "consultas", los prometidos "consejos", se convirtieron en oscuros concilios (como este misterioso "Consejo del INBA" del que nadie ha oído hablar, pero toma, aparentemente, decisiones de primer orden). Fuera de declaraciones puramente retóricas además de informales y muchas veces torpes, nunca se delineo la política cultural del "Cambio". En este vacío, se puso más atención de la debida a los nombramientos a la dirección de los diversos recintos y agencias culturales, no tanto porque los nombres importaran, sino porque eran los únicos marcadores visibles de lo que se anunciaba. Claro ejemplo de ello: los artistas contemporáneo casi unánimemente sostuvieron la "candidatura" (jamás oficializada) a la dirección del Museo Carrillo Gil, de Carlos Ashida -curador de amplia trayectoria, aunque poco conocido en la capital, ya que por decisión propia, su actividad en los pasados 20 años se realizó en Jalisco-, y se sienten ahora defraudados con el nombramiento de Patricia Sloane -fundadora en los 70 de la galería Sloane-Racotta, y promotora independiente de proyectos de arte contemporáneo-. El muy novedoso e interesante proyecto de doble gestión/programa único entre el Museo de Artes de Guadalajara y el MACG de Ashida, parecía cumplir además con las tan publicitadas intenciones de descentralización y reorganización de los espacios culturales. La permuta de Osvaldo Sánchez al Museo Tamayo, la reconducción de los directores del Museo del San Carlos y del MUNAL, la indiferencia aparente ante el estatus del Museo Mural Diego Rivera, del Museo de la Estampa y de la Sala de Arte Siqueiros, el nombramiento de Mercedes Iturbe, ex-directora del Festival Cervantino y de la Secretaría de Cultura de Morelos, al Museo del Palacio de Bellas Artes, apuntan en bloque a una reconducción de un programa cultural ya viciado.

Cabe, quizás, comprender esta continuidad a través del cambio sin transformación en una perspectiva más amplia. En aras de la sobrevivencia del régimen, es cierto, la precedente administración de cultura sí intentó abrir sus espacios a una diversidad de opciones, romper esquemas y tratar de sincronizar en la medida de lo posible, la producción artística e intelectual independiente, y la política de los museos. A ello se debió la creación de X-Teresa y del (ahora amenazado) Laboratorio de Arte Alameda, el nombramiento de Osvaldo Sánchez al MACG e, inclusive, la transformación del Munal en un museo propositivo, que pone por delante la reflexión con amplia vocación revisionista y una administración y modalidades de financiamiento hasta cierto punto autónomas. Dados estos cambios, las resistencias al "Cambio" resultan lógicas ya que implican desarticular mecanismos y opciones de muy reciente creación, algunos aún en su fase "experimental", pero con alto nivel de profesionalismo. 100 días más tarde, la presidencia del Conaculta parece admitir finalmente los motivos del INBA y ratifica ese estado de las cosas. Para llegar a ello, la cúpula completa tuvo encerrarse en una torre que no es de marfil, y dar la espalda a la misma comunidad que pretende "organizar" (o "ciudadanizar") sin escuchar los tambores de guerra. Lo más grave del caso, no es quizás la grotesca paranoia que sólo refleja una inseguridad, sino esta manera de cerrar filas, el reforzamiento de las jerarquías en una estructura cada vez más piramidal de base estrecha y una concentración de las decisiones en un sólo grupo que, si bien no es "nuevo", ahora sí es muy identificable y está afirmando su control al mejor estilo "no hay más ruta que la nuestra".

Lo sabíamos desde hace mucho años, la cultura y el arte están en otra parte. Con el "cambio", iremos aprendiendo que para algunos, no está en ninguna parte.

Derechos Reservados; Consorcio Interamericano de Comunicación, S.A. de C.V., Derecho de Autor 2229-93. Aviso Legal
 
Inauguraciones
Openings
Exposiciones
Exhibitions
Galerías
Galleries
Artistas
Artists
Obra Robada
Stolen Art