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Art
# cm015, "Distracciones del campo auditivo"
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Periódico: Reforma, Miércoles 12 de julio del 2000 Por: Cuauhtémoc Medina |
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Humor y Aliento. Segundo festival internacional de arte sonoro. Ex Teresa Arte Actual y otros espacios. Del 30 de junio al 9 de julio. -Gabriel Kuri. Momento de Importancia. Instituto Anglo-mexicano de Cultura. Mientras el sector anacrónico de la producción artística y sus becas, premios, salones y concursos se aferra a la idea de la especificidad de los medios "tradicionales", para la práctica contemporánea los bordes entre las disciplinas se han diluido para activarse. El artista afronta y goza de su crisis de identidad. En Música incidental (1998), el argentino Jorge Macchi fabrica un pentagrama en la pared a partir de los renglones que recorta de las noticias policiacas de los diarios. Estas líneas sobre suicidios, accidentes, incestos y asesinatos forman una partitura a partir de la cual Macchi hace interpretar al piano las "notas" formadas por los espacios vacíos entre las noticias. El resultado es cómicamente siniestro: una ejecución mecánica e indiferente de los intersticios entre las tragedias personales que reporta la nota roja. Por segundo año, el músico Manuel Rocha Iturbide ha organizado un festival de arte sonoro en diversos espacios de la Ciudad de México. El lo entiende como una "intersección entre el sonido y la distintas disciplinas artísticas". Su propuesta no consiste en proclamar el surgimiento de un género naciente o en proceso de solidificación. Más bien, compila "arte sonoro" como un terreno caótico de confluencias entre músicos que invaden lo visible y artistas que construyen auditivamente. María José Gorozo exhibe una larga tela blanca que ha cosido de lado a lado tres horas diarias con hilo blanco. El espectador observa el lienzo fruncido oyendo una grabación del ruido de la máquina de coser. Laurena Toledo colabora con el contrabajista de Café Tacuba, Enrique Rangel, en un video hecho de cuadros monocromos y notas sordas que transcriben herméticamente un poema de e. e. cummings mediante un sistema de equivalencias entre vocales y colores. En tanto, Minoru Sato nos hace oír, mediante fotoceldas, la vibración producida por la luz de varios tubos de neón colocados en el suelo. Ciertamente, la mayoría de las obras de Humor y aliento recurre a medios electrónicos. Muchas sugieren un estado de suspense quizá debido a la relación que tiene en la estética de terror y la tecnología. En un loop de video por demás logrado, Luz María Sánchez muestra un túnel donde parecemos estar corriendo rumbo a una salida que jamás se aproxima, todo ello acompañado de un sonido de bajos y agudos extremos que incrementa el desasosiego. Igualmente persecutorio es un video de Andrea Ferreyra en que trata de rastrear con la cámara sobre el techo los ruidos insoportables que hacen sus vecinos del piso superior. Y Paul DeMarinis dispuso en un cuarto enteramente oscuro una línea de rayo láser de color verde intenso alrededor de la cual vibraban, como en un ábaco, un cierto número de anillos incandescentes. Para obras como éstas, la taxonomía, bordes y jerarquías entre las artes carecen de la evidencia y productividad que tuvieron para los artistas modernistas. En un mundo de creciente especialización, los artistas ejercen un amateurismo polimorfo donde el productor se obliga a formular su propio ámbito de competencia. De hecho, la sonoridad es un vínculo débil entre obras y artistas de espíritus encontrados apenas unidos por el afán de poner en cuestión la centralidad de la visión como el instrumento de la verdad occidental, platónica y judeocristiana. Así, en una de las obras más notables de su carrera, Miguel Angel Ríos nos encierra en un cuarto a prueba de sonido para hacernos escuchar la grabación digital de un viaje en hongos alucinógenos que él experimentó con una chamana de Huautla. La pieza (Toloache: territorios de la mente) rescata el tema desgastado de las tensiones entre cultura mestiza y cultura indígena, diluyendo en la oscuridad los prejuicios del espectador contra la iconografía latinoamericanista. Lo audible, a diferencia de la música, sugiere una estética de la distracción que busca el efecto inconsciente más que nuevos estilos. Habrá que estar muy atentos para asegurarnos que la administración cultural por venir no interrumpa éste y otros proyectos donde los artistas y curadores han hecho surgir nuevos circuitos de diálogo artístico. Doblez... Jueves 22 de junio, 8 de la noche: la Banda de la Marina Nacional interpreta con brío una serie de fanfarrias en el auditorio del Instituto Anglo-mexicano de Cultura. Sobre el proscenio se puede ver una instalación de carácter escenográfico: una larga mesa punteada con lámparas verdes y envuelta en vapor que ha sido puesta como si estuviera sumergida. El autor, Gabriel Kuri, quisiera hacérnosla ver como una especie de paisaje. Yo pienso más bien que la obra, Momento de importancia, es más interesante desde el punto de vista de la dilatación en la experiencia del tiempo que genera, lo que Duchamp llamaría un "retardo". Tanto la banda de música como la instalación están ahí para generar un ambiente de ocasión. No son el objeto de nuestra mirada, sino la utilería de un ceremonial con el que se otorga significado a un instante. |
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